Madres que madrugan en Guayaquil y generan sustento para educar a hijos
El próximo domingo es el Día de la Madre y hoy iniciamos una serie con historias de mujeres esforzadas.
El arroz y la sopa de lentejas están casi listos. Apenas salgan de la estufa estas ollas serán reemplazadas por otras con agua en las que, Patricia Alcívar preparará unas 800 limonadas, en Guerrero Martínez y 4 de Noviembre. Desde allí saldrá a venderlas a $ 0,60 en las calles, para sustentar a tres de sus cuatro hijos.
Al ver la energía con la que Alcívar se mueve de un lado al otro, pendiente de los detalles de su negocio y de sus quehaceres, es difícil creer que a diario duerme unas dos horas. “A las siete de la noche estamos hirviendo agua, terminamos a las tres de la mañana y a las cinco ya tengo que levantarme, para hacer el desayuno de mis hijos”, cuenta.
Con una sonrisa, dice que es feliz al ver que el negocio crece. Junto con Nicolás Jiménez, presidente de la Federación de Barrios, comenzó un proyecto en el que entrega limonadas a consignación a socios que se ganan $ 0,10 por botella.
Ella es una madre trabajadora, que madruga para contribuir para el sustento del hogar.
Al igual que Mariana Galarza, docente de inglés del colegio 28 de Mayo, es madre soltera que con su trabajo educa a su hija Gabriela, de 14 años.
Ella se dedica a la docencia desde hace 26 años y asegura que ser madre y profesional a la vez es sacrificado, pero ya se acostumbró a dividir su tiempo para no descuidar nada.
“Mi rutina comienza a las 04:00, madrugo a cocinar el almuerzo para que cuando regrese mi hija solo se sirva”, indica. En una hora termina de cocinar, las dos desayunan y a las 05:50 acompaña a Gabriela a esperar el expreso escolar.
Galarza cuenta que se esfuerza para ser un ejemplo para su hija. Cuando recuerda cómo Gabriela la imita para hacerla reír, en su rostro se dibuja una expresión de ternura. “Se maquilla, coge mi cartera, mis cuadernos y dice: ‘Me voy a trabajar”.
Cuando sale del trabajo, a las 15:00, Galarza cultiva tiempo de calidad con su hija, conversan y salen juntas a ejercitarse. Añade que siempre está pendiente de sus tareas escolares.
Un sacrificio parecido es el que Elizabeth de Cabrera comenzó hace 24 años, cuando dejó su empleo en un banco para cuidar a la última de sus tres hijos. Como estaba acostumbrada a trabajar, se le ocurrió comprar una furgoneta para hacer expreso en el colegio de sus hijos, el Nuevo Mundo, en Samborondón.
“Comencé con ocho niños de mi sector, Urdesa. Era para tener algo que hacer, nunca planeé dedicarme tanto tiempo a esto”, recuerda. Su esposo, Rodrigo, al principio no estaba de acuerdo, pero hace 15 años se sumó al negocio.
“Ahora vamos los dos a hacer el recorrido, nos turnamos. A las 04:30 ya nos levantamos, a las 05:30 salimos”, cuenta. Añade que aunque ya logró que sus tres hijos tengan títulos universitarios, no planea dejar su labor. “Se volvió un negocio familiar, y lo haremos juntos hasta que Dios permita”, dice.
Sacrificio
Cuando no era obligatorio para los docentes públicos trabajar por ocho horas seguidas, Mariana Galarza tenía más tiempo para compartir en familia, ahora debe madrugar para que el tiempo le alcance.
Cuando no era obligatorio para los docentes públicos trabajar por ocho horas seguidas, Mariana Galarza tenía más tiempo para compartir en familia, ahora debe madrugar para que el tiempo le alcance.
Emprendedora
Antes de emprender el negocio de las limonadas, Patricia Alcívar tuvo un negocio de impulsadoras y vendió colchones. De su nuevo emprendimiento, quiere hacer un gran negocio que genere empleo.
Antes de emprender el negocio de las limonadas, Patricia Alcívar tuvo un negocio de impulsadoras y vendió colchones. De su nuevo emprendimiento, quiere hacer un gran negocio que genere empleo.
Tiempo de calidad
A más del expreso en el colegio Nuevo Mundo, Elizabeth de Cabrera también brinda el servicio en el jardín Génesis, en Urdesa. Dice que disfruta de mantenerse activa y compartir tiempo con su esposo.
A más del expreso en el colegio Nuevo Mundo, Elizabeth de Cabrera también brinda el servicio en el jardín Génesis, en Urdesa. Dice que disfruta de mantenerse activa y compartir tiempo con su esposo.
http://www.eluniverso.com/noticias/2014/05/04/nota/2912226/madrugan-trabajo-generan-sustento-educar-hijos
GUAYAQUIL - ECUADOR - AMÉRICA DEL SUR
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